Cada labor constituye una obra en la que dejamos plasmado un poquito de nuestro ser, y por pequeña que sea se elabora con mucho amor y dedicación; quiero decir con esto que no a cualquier persona le regalamos un detalle de estos, para mi significa la mayor muestra de cariño y afecto puesto que en su construcción cada puntada significa tiempo, paciencia y constancia. Realmente espero que los destinatarios de mis proyectos los reciban y aprecien del mismo modo en que yo así lo siento.
Considero que sólo quienes compartimos este hobby entienden a lo que me refiero, lo digo porque en este caminar me he encontrado con personas que no aprecian este arte y lo consideran como "cosas de abuelitas", sin embargo, yo me siento muy feliz cuando inicio y termino cada labor y si bien no le dedico todo mi tiempo, también es verdad que nunca lo he dejado de lado y forma parte de mi ser.
A continuación les mostraré algunos de estos obsequios:
Máquina de coser antigua, lo bordé para mi prima Bertha, diseñadora de modas y quien en ese momento iniciaba su taller, mi abuela le regaló una máquina antigua muy parecida a la de la foto y creí que sería un buen detalle.
2 comentarios:
Divino el abanico... ahora entiendo a tu mami :-)
Gina que dicha que ya resucitó .Besos. Olga.
Publicar un comentario en la entrada